Una ficha MTF es un informe de aberraciones cifrado. Este manual lo descifra en las dos direcciones: de la forma de la curva al defecto que la produce, y de la cualidad que buscas (pop, cremosidad, glow) a lo que debes exigirle a la gráfica. Cada firma va con su gráfica ilustrativa, generada aquí mismo.
La MTF mide la fracción de contraste de una mira sinusoidal que sobrevive al objetivo, en función de la frecuencia espacial (pares de líneas por mm) y de la altura de imagen Y (mm desde el centro del fotograma; 21,6 mm es la esquina del paso universal). Tres cautelas previas: las fichas de fabricante suelen ser calculadas desde el diseño, sin tolerancias de fabricación ni recubrimientos; se trazan a foco óptimo y casi siempre a infinito, y el retrato se hace a dos metros; y son policromáticas, lo que diluye el cromatismo longitudinal hasta hacerlo casi invisible.
El formato Leica/Zeiss dibuja cuatro frecuencias (5, 10, 20 y 40 pl/mm, de arriba abajo) con dos curvas cada una: tangencial (T, trazo continuo, estructuras perpendiculares al radio) y sagital (S, discontinuo, estructuras a lo largo del radio), y repite la familia a plena apertura y a f/5.6. Qué cuenta cada banda: 5 y 10 pl/mm es el contraste de las masas grandes, el relieve y la profundidad (la banda que según Heynacher y Nasse domina el juicio subjetivo); 20 pl/mm es la nitidez percibida a distancia normal; 40 pl/mm es el microcontraste, la frontera entre clínico y amable. Regla de oro: compara siempre T con S de la misma frecuencia, nunca curvas adyacentes.
| Aberración | Firma en la MTF | Prueba de confirmación |
|---|---|---|
| Esférica (SA) | Depresión también en Y = 0 a plena apertura | Se cura espectacularmente a f/5.6 |
| Glow (SA alta) | 5 y 10 pl/mm hundidas en eje, 40 con cola digna | Contraste bajo con resolución alta |
| Coma | T/S separadas y hundidas en el tercio exterior | Desaparece a f/4 o f/5.6 |
| Astigmatismo | Separación T/S a igual Y | Persiste al diafragmar |
| Curvatura de campo | Oscilación no monótona de T y S en fase | Persiste; el valle se desplaza |
| Cromatismo lateral | T bajo S en el borde del campo | Inmune al diafragma |
| Cromatismo longitudinal | Casi invisible: pérdida pequeña y uniforme | Curvas por longitud de onda o imagen real |
Única aberración monocromática activa en el eje: deprime el contraste en Y = 0 a plena apertura y el hueco respecto a f/5.6 mide su cantidad. Límite esencial: la MTF a foco óptimo es ciega al signo. Subcorregida y sobrecorregida con igual módulo dan curvas casi idénticas; el signo, que decide si el bokeh es cremoso o nervioso, solo aparece en el through-focus, en la deriva de foco al diafragmar o en los discos reales.
Esférica muy alta más dispersión: PSF de núcleo nítido rodeado de halo. El halo roba contraste a las masas sin destruir el detalle: frecuencias bajas anormalmente hundidas con la de 40 conservando cola. Contraste global bajo con resolución sorprendentemente alta es la firma del velo esférico.
Ambos separan T de S en el campo; la biografía los distingue. El coma muere al diafragmar; el astigmatismo sobrevive. Separación que se cierra a f/4: coma. Separación que persiste: astigmatismo (o curvatura, si T y S oscilan juntas).
La superficie nítida es un casquete que corta al sensor en anillos: las curvas caen, hacen valle en la zona media y remontan hacia la esquina, moviendo T y S en fase. Si oscilan por separado, hay además astigmatismo: las superficies T y S son dos casquetes distintos.
El aumento depende de la longitud de onda: el punto se estira radialmente en un pequeño arcoíris que emborrona las estructuras tangenciales del borde. Firma: tangenciales persistentemente por debajo de las sagitales en el último tercio, insensible al diafragma. Se corrige bien por software.
En una MTF policromática la LoCA queda diluida como una pérdida pequeña y uniforme, indistinguible de otras causas; en fichas calculadas, ni eso. Se detecta en imagen (ribetes magenta delante y verdes detrás del foco) o con curvas monocromáticas que casi nadie publica.
Curvas de 5 y 10 pl/mm altas y planas en el tercio central a plena apertura (0,9 o más), hueco moderado respecto a f/5.6, y en la hoja adyacente 1 a 2 EV de viñeteo. Lo que la MTF no garantiza: LoCA baja y negros profundos, que dependen de los recubrimientos. Nasse: entre dos objetivos de igual resolución límite, el que gana a 10 y 20 pl/mm parece más tridimensional.
La ficha solo da la condición necesaria (hueco grande entre familias: esférica abundante); el signo decide el resultado y hay que buscarlo fuera. Subcorregida: disco con núcleo brillante y borde que se desvanece, fondos que se funden como acuarela, deriva de foco hacia atrás al diafragmar. Sobrecorregida: anillo brillante en el borde del disco que, solapado a lo largo de una rama desenfocada, duplica la línea; deriva hacia delante. El error clásico es atribuir la doble línea al astigmatismo: no, es esférica con el signo equivocado.
La firma de la sección 4, con dos exigencias añadidas: que a f/2.8 el glow se apague (quieres poder elegirlo) y un velo moderado que lo alimente.
Astigmatismo fuerte en el tercio exterior (visible: hueco T/S grande y persistente) más recorte mecánico de pupila, que la MTF no muestra: búscalo en la hoja de viñeteo, donde una caída brusca superior a 2 EV sugiere pupila muy recortada.
Clínico: la curva de 40 pegada a la de 20 en todo el campo y hueco casi nulo entre aperturas. Elegancia clásica: 10 y 20 altas con la de 40 deliberadamente descolgada a 0,6 o 0,7: macro sin micro, dibujo amable sin sacrificar relieve.
Caída fuerte de todas las frecuencias en el último tercio con la de 5 pl/mm aguantando: las masas llegan, el detalle no. Periferia expresiva sin destrucción geométrica.
| Cualidad | Por qué no está en la MTF | Dónde mirarla |
|---|---|---|
| Velo, nivel de negro | MTF normalizada a 1 en frecuencia cero; el cálculo ignora recubrimientos | Contraluces reales, generación del tratamiento |
| Signo de la esférica | Simetría de la MTF a foco óptimo | Through-focus, deriva de foco, discos |
| LoCA | Diluida en la integración policromática | Bordes fuera de foco en imagen |
| Rizado asférico | Estructura fina del disco | Discos de altas luces ampliados |
| Ojo de gato, recorte | Propiedad de la pupila fuera de eje | Hoja de viñeteo, discos en esquina |
| Viñeteo y distorsión | Hojas aparte | Ficha de iluminación relativa |
| Deriva de foco | Fenómeno entre aperturas | Series de enfoque diafragmando |
| Bokeh en general | Requiere la PSF 3D, no su corte en foco | Imágenes; modelo r(ρ) = aρ + bρ³ |
Corolario: dos objetivos con fichas idénticas pueden renderizar distinto. Es el caso Summilux-M 50 ASPH 11891 frente a 11728: curvas iguales, diferencias reales solo mecánicas y, si acaso, de recubrimiento.
Ocho fichas analizadas con el protocolo: siete de objetivos concretos, entre clásicos célebres y homenajes modernos, y un ejemplo en formato Sigma para aprender a leer fichas que no siguen el convenio Leica/Zeiss. Las gráficas son redibujos aproximados a partir de las hojas de datos y mediciones publicadas, hechos para ilustrar la lectura; no sustituyen a la ficha original de cada fabricante. Cada ejemplo cierra con su traducción a imagen: pop, cremosidad, borde del disco, glow. Esa traducción combina la ficha con los puntos ciegos conocidos (deriva, discos, catálogo), y se indica cuándo el dato no sale de la gráfica.
Aclaración de nombres antes de nada: Mandler es aquí una marca moderna que homenajea a Walter Mandler, el diseñador de Midland que firma tres objetivos de esta sección. Su 50 f/1.4 reinterpreta el Summilux pre-ASPH con 7 elementos en 5 grupos solo esféricos, vidrio actual (el fabricante declara un 20 a 25 % más de resolución que el original), 12 palas y 0,5 m de mínima: centro moderno sobre periferia clásica deliberada.
La MTF lo cuenta tal cual: centro en 0,99 / 0,96 / 0,87 / 0,69, macro excelente y micro no clínico; primer tercio sin astigmatismo; colapso sagital en zona media con valle y remontada; esquina donde las masas aún llegan. Y este fabricante publica además los dos paneles que confirman el diagnóstico: el de curvatura de campo muestra las superficies T y S separándose hacia el borde en dos casquetes de signo opuesto (la remontada sagital de la MTF es, literalmente, su casquete volviendo a cortar el sensor), y el de distorsión queda bajo el 0,3 %, irrelevante. Es el mejor ejemplo del manual de cómo tres paneles cuentan una sola historia coherente.
Centro en 0,97 / 0,93 / 0,85 / 0,68: macro de referencia y micro alto que se queda deliberadamente a un paso de lo clínico. Caída monótona y suave, astigmatismo moderado que crece desde Y = 8 sin dramatismo, nada estructural grave: una ficha casi aburrida de buena. El giro está en lo que no aparece: su punto débil célebre es la LoCA, bien visible en los bordes del bokeh, y una esférica ligeramente sobrecorregida con deriva de foco leve. La ficha impecable esconde el defecto real, y es el mismo objetivo del caso 11891/11728: curvas idénticas entre versiones.
Seis elementos y vidrios económicos, optimización de coste llevada a arte: 0,96 / 0,92 / 0,82 / 0,62 en el centro a plena apertura. El 0,62 a 40 pl/mm es exactamente la zona elegante: macro alto con micro moderado, dibujo amable sin sacrificar relieve. Ligera curvatura en zona media que aplana las sagitales sin llegar a valle, astigmatismo contenido, y a f/5.6 roza el comportamiento apocromático. Durante décadas fue el patrón contra el que se midió todo lo demás, y la ficha explica por qué.
La firma de la esférica masiva en estado puro: toda la familia deprimida también en Y = 0, con la de 40 en 0,38. La curva teal muestra la prueba diagnóstica: la de 20 pl/mm salta de 0,55 a 0,90 al cerrar a f/5.6. Defecto curable, es decir, conmutable: a plena apertura núcleo nítido envuelto en halo, dos pasos cerrado un objetivo serio. Subcorregida, con deriva de foco hacia atrás y fondo de acuarela: el onírico clásico de la casa, y la razón de que en los foros el Mandler sea sinónimo de un rendering y no de un diseñador.
Walter Mandler diseñó el Summicron 50 de arriba, el Summilux 75 y este; la pareja 75/1.4 y Noctilux f/1 es lo que los foros llaman el look Mandler, y lo que la marca homónima del primer ejemplo homenajea. La ficha es el protocolo entero en modo extremo: toda la familia deprimida también en Y = 0 (esférica masiva a pupila de 50 mm), con la de 40 arrancando en 0,26; desplome sagital del campo exterior que mezcla coma (la parte que se cura al cerrar) con astigmatismo; y la curva teal de 20 pl/mm a f/5.6 saltando de 0,44 a 0,88, la transformación más dramática del catálogo Leica. La lección que añade: esta ficha no mide el propósito del objetivo, que es fotografiar la luz que no hay; juzgarla con el criterio del Sigma de antes es un error de categoría.
El Summilux-M 35 Aspherical de 1990 fue el primer 35 de Leica con asféricas: dos superficies talladas una a una, unas dos mil unidades, el puente entre el pre-ASPH y el ASPH de producción. La réplica de Light Lens Lab devuelve la fórmula al mercado. La ficha es de transición y se nota: centro en 0,97 / 0,92 / 0,82 / 0,64, micro alto sin llegar a clínico y velo bajo para la época; el primer tercio aguanta limpio, y del 9 en adelante T y S se abren con una mezcla de coma (la parte que se cierra a f/5.6) y astigmatismo moderado, sin el colapso sagital del Mandler 50. En nuestra carta su esfericidad queda en −22: justo la meseta de lo ligeramente subcorregido, el punto dulce del que hablaba la sección 5.
Réplica del Sonnar 5cm f/1.5 original, así que la ficha es un documento de época: micro bajo (0,36 en el centro), sagitales con valle hacia Y = 13 y remontada clara (el casquete de curvatura del Sonnar), separaciones T/S grandes y persistentes, y sin embargo la de 5 pl/mm aguantando con dignidad: las masas brillan, que es el encanto Sonnar. Lo que la ficha no cuenta: la réplica monta recubrimientos modernos, así que el velo es menor que el del original, y hereda la deriva de foco legendaria del diseño (la esférica subcorregida que a la vez le da el fondo fundido).
Antes de leer valores hay que recalibrar tres convenciones. Solo dos frecuencias: rojo 10 pl/mm (masas, relieve) y azul 30 pl/mm, a medio camino entre el 20 y el 40 de Leica. El convenio de trazos está invertido: aquí la continua es la sagital (S) y la discontinua la meridional (M, la tangencial de Leica). Y no hay familia a f/5.6; a cambio Sigma publica dos paneles del mismo objetivo a plena apertura: la MTF por difracción (cálculo ondulatorio completo, la realista) y la geométrica (solo trazado de rayos), que por construcción va siempre igual o más alta.
Lectura: centro en 0,97 a 10 pl/mm y 0,84 a 30, territorio apocromático a plena apertura, con micro extrapolado hacia 0,75 a 40 pl/mm, lado clínico de la escala. Las cuatro curvas se mantienen casi horizontales hasta 15 mm: dos tercios del campo útiles para el sujeto. El vaivén del azul entre 7 y 14 mm, donde M baja, cruza y queda sobre S, es una diferencia leve de curvatura entre las dos superficies focales, de amplitud trivial. Del 15 en adelante, astigmatismo moderado de esquina con la meridional aguantando mejor; las masas llegan al borde en 0,84.
El diagnóstico propio de este formato está en comparar paneles, que sustituye en parte a la familia diafragmada ausente: la geométrica va solo marginalmente por encima de la de difracción (0,87 contra 0,84 en el centro a 30 pl/mm). A plena apertura de un luminoso la difracción es despreciable, así que esa distancia corta dice que lo poco que falta hasta 1 lo ponen aberraciones residuales reales, y pocas. Un clásico tendría la geométrica muy por encima allí donde sus aberraciones dominan. Traducción al rendering: candidato a pop por la banda de 10 alta y plana, micro alto tirando a clínico, nada estructural; el carácter, si lo tiene, vive íntegramente en los puntos ciegos de la sección 6.